MUSICOTERAPIA y SUPERACIÓN PERSONAL. MELODY GARDOT

MUSICOTERAPIA y SUPERACIÓN PERSONAL. MELODY GARDOT

Melody Gardot nació el 2 de febrero de 1985. Sólo tenía 19 años de edad y vivía en Filadelfia cuando un día, circulando en bicicleta por su ciudad, un todoterreno que se saltó un semáforo en rojo la atropelló. Las lesiones que sufrió fueron muy graves: doble fractura de pelvis, daños en la columna vertebral y traumatismo craneoencefálico, que derivo en amnesia (perdida de memoria a corto y largo plazo) y afasia (perdida de la capacidad del habla). Tuvo que permanecer un año hospitalizada. Fue entonces cuando un médico le recomendó que hiciera musicoterapia. Y vaya que si lo hizo, mientras recibía musicoterapia aprendió a tocar la guitarra y empezó a componer sus propias canciones.
Como ella misma dice: “ la musicoterapia fue de gran ayuda porque mi memoria fue gravemente afectada. Mi mente estaba quebrada y la música fue la que me ayudó a reconectar esos canales neurológicos. También fue muy importante en mi recuperación física y anímica. Antes de darme cuenta estaba subida en un escenario.”

El accidente le ha dejado algunas secuelas, como hipoestesia -una sensibilidad excesiva y molesta- a los ruidos y a la luz. Esta última es la que le obliga a usar continuamente gafas oscuras.
En la actualidad es una gran diva del nuevo Jazz. Canta, toca el piano y la guitarra, y compone de una forma muy fresca y original. Ha grabado cuatro discos y da conciertos por todo el mundo. Es un gran ejemplo de superación personal gracias a su fuerza de voluntad y a la musicoterapia.
Nosotros tuvimos el privilegio de estar en el concierto que dio en el Jazzaldia de Donosti el pasado domingo en la plaza Trinidad, y fue maravilloso; su voz, la banda que tiene, el sonido en directo. Y además al aire libre, con la acústica maravillosa que tiene esa plaza del casco viejo. Un lujo para los sentidos……

Os recomendamos su último disco: “Currency of Man”.

Como última recomendación antes de irnos de vacaciones, te aconsejamos que leas un gran libro de desarrollo personal. “Los 4 acuerdos” del Dr. Miguel Ruiz. Este libro nos propone unos sencillos principios para poder eliminar nuestras creencias limitantes y llevar una vida más coherente y con menos sufrimiento.

Desde Yume os deseamos unas felices vacaciones.

Andoni Leiva

 

MÚSICA+DOPAMINA= RELAX

MÚSICA+DOPAMINA= RELAX

¿Cómo nos sentimos cuando estamos en el cine y nos ponen unas imágenes relajantes del mar con una banda sonora maravillosa? La mayoría de las personas sentimos relajación y placer. En este momento, a nivel cerebral segregamos dopamina que es un neurotransmisor encargado del placer.

Se hizo un estudio en la Universidad McGill de Montreal (Canadá), utilizando resonancias magnéticas, y se midió la secreción de dopamina y la actividad cerebral de una centena de voluntarios al escuchar música. El escáner mostró que el cerebro de los participantes liberaba más dopamina cuando los sujetos escuchaban sus canciones favoritas. Así mismo, los análisis revelaron que se libera mucha dopamina en el momento “culmen” de la melodía, cuando ésta nos hace estremecer, en la misma región ligada a la euforia que produce el consumo de cocaína.

Pero las influencias de la música no son solo químicas, también son eléctricas. La frecuencia de las ondas cerebrales cambian en función de lo que estés escuchando. Por ejemplo, si estas estresado (ondas beta altas) y escuchas una música relajante, cuando acabe el tema, tu cerebro estará generando ondas alfa, que son las de la relajación.

Otro factor importante que podemos añadir para potenciar los efectos de la escucha activa de tu música, es visualizar un momento de tu vida en el que hayas sido feliz o hayas estado relajado.

Vamos a hacer un ejercicio practico: reproduce una canción lenta y que te guste mucho, a ser posible con auriculares. Cierra los ojos y trae a tu mente un recuerdo positivo y feliz, tanto si lo tienes ya asociado a la canción como si ahora quieres conectarlo con ella. Piensa en todos los detalles de ese recuerdo (qué ves, qué hueles, con quién estas, cómo te sientes, etc). Revive la escena durante toda la canción y el torrente de dopamina será maravilloso y te sentirás genial. Cuanto más repitas esta película mental, más fácil, rápido y potente será tu experiencia y sus efectos. Cuando utilizas este recurso muchas veces, se convertirá en algo automático y se iniciara en tu mente cuando lo necesites, incluso no te hará falta escuchar la canción, la oirás en tu cerebro cuando visualices la escena feliz.
Puedes probar con una lista de canciones y asociarlas a recuerdos positivos.

Basándonos en estos estudios recientes y otros muchos sobre musicoterapia, podemos usar cuando lo deseemos la formula:

Estrés/Preocupación → música+visualizacion de imagenes = dopamina+ondas cerebrales alfa → Me siento bien y relajado :-).

Deportistas de alto nivel utilizan esta formula antes de una competición importante. También la podemos utilizar en un atasco de trafico, antes de hablar en publico, antes de un examen, etc.

Aquí te dejo unas recomendaciones de temas que me funcionan a mi:

– Adagio for strings op11. Samuel Barber.
– Pure imagination. Versión de Jamie Cullum.
– In too deep. Genesis.
– El Canon en re Mayor de Pachelbel.
– Fallin’. Alicia Keys.

Sobre todo tomate tu tiempo para escuchar y disfrutar de la buena música, explora nuevos estilos, y no pienses, siente. Como dijo Platón, “La música es para el alma lo que la gimnasia es para el cuerpo”.

Andoni Leiva
www.yumemusic.es

 

 

 

 

 

El poder curativo de los Cuencos Tibetanos

EL PODER CURATIVO DE LOS CUENCOS TIBETANOS 

Según las últimas investigaciones llevadas a cabo por médicos y músicoterapeutas (véase, por ejemplo, Don Campbell, M. L. Gaynor, C. D. Fregtman, J. Goldman), el sonido de los cuencos tibetanos inducen al aumento de la energía interna, a la relajación y a la armonía mente-cuerpo, estímulo de las ondas cerebrales alfa o de meditación profunda, alivio del estrés y la ansiedad, mejora de la concentración y de la creatividad, alivio de la sinusitis y dolores de cabeza, agotamiento crónico, etc.
Estos conocimientos ya los tenían los sabios tibetanos hace 3.000 años. Dichos instrumentos metálicos tienen un efecto curativo bajo el principio de resonancia muy potente, además de producir un sonido bellísimo, armonizador y muy relajante.

Los cuencos tibetanos son considerados instrumentos de sanación, relajación, curación y meditación. El sonido que emiten afecta de manera global al individuo: equilibra el cuerpo energético y los chacras (centros de energía del cuerpo). Por eso, se utilizan para lograr un estado de paz, relajación y serenidad.

- ¿De donde proceden?

Estos instrumentos son originarios de la cultura prebudista chamánica Bon-Po, del Himalaya. La cultura del cuenco parece provenir de la Edad de Bronce en China, unos 3.000 años atrás, y en su punto culminante se extendió geográficamente hasta Burma, Indochina, Nepal y Tibet.
Están fabricados por maestros del metal artesanalmente y están compuestos por una aleación de 7 metales: oro, plata, mercurio, hierro, plomo, estaño y cobre.
Existen cuencos con diferentes formas y tamaños, por eso cada uno tiene su sonido, vibración y resonancia. Los cuencos pueden vibrar en cinco tonos simultáneos y diferentes, cada uno en su propia frecuencia.
Algunas fuentes afirman que el hierro utilizado en su elaboración, procede de los meteoritos hallados en los Himalayas, lo cual los hace mucho más especiales.

- ¿Cómo se utilizan?

Los cuencos se pueden hacer sonar de dos formas:

Una percutiendo, con una baqueta o maza, y dos, haciéndolo vibrar, con una baqueta de madera y tela.
Para conseguir una correcta vibración haremos rozar la banqueta con nuestro cuenco poco a poco en circulo, con una presión constante, y sentiremos como su sonido es de menor a mayor y conseguiremos una vibración muy potente y relajante.
Su sonoridad perdura por largo tiempo expandiéndose por todo el ambiente, cambiando la vibración de su entorno.

- ¿Para que sirven?

Se pueden utilizar para la meditación, relajación de tu propio cuerpo y mente, para cambiar la vibración de espacios físicos y para tratamientos antiestrés y relajantes por medio de masajes sonoros. El masaje sonoro y vibracional es una técnica de armonización natural que actúa tanto en el plano físico como el emocional y el mental.
El musicoterapeuta hace vibrar los cuencos alrededor o encima de tu cuerpo con una baqueta, produciendo un sonido y una vibración que la persona recibe por todo su cuerpo. Hay que tener en cuenta que el 70% de un ser humano es agua, y que el agua transmite el sonido mejor que el aire.
Después de recibir el masaje vibracional, el cuerpo se queda totalmente relajado y la mente mucho más tranquila.
Es perfecto para las personas con estrés. Los sonidos que emanan de los cuencos tibetanos estimulan el equilibrio de ambos hemisferios cerebrales y estimulan la actividad de ondas alfa y beta de nuestro cerebro.

- Beneficios:

• Alivio del estrés y la ansiedad.
• Mejora de la concentración.
• Mejora de la creatividad.
• Equilibrio de los hemisferios cerebrales.
• Restablecimiento del equilibrio del sistema endocrino mediante la vibración de la hipófisis o pituitaria.
• Alivio de la sinusitis y los dolores de cabeza.
• Equilibrio y limpieza de los chakras y del aura (y los órganos y glándulas correspondientes).

Andoni Leiva